Tu lista de propiedades guardadas, igualita en cualquier dispositivo. Encontrás algo desde el celular en el bus, lo revisás de nuevo en la laptop a la noche — sin perder nada en el camino.
Tocás el corazón y listo. Sin formularios, sin pasos extra, sin pop-ups molestos pidiéndote datos.
Celular, tablet, computadora — la misma lista en todos lados. Si lo guardás en uno, aparece en los demás.
Pasásela a tu pareja, a tu familia o a tu agente. Ven lo que vos elegiste, sin abrir tu cuenta.
Laura tiene media hora de almuerzo y un celular. En ese rato armó una lista de 15 propiedades en el barrio que le interesa: una en cada esquina, fotos buenas, precios razonables. Tocó el corazón en cada una y siguió con su día.
Esa noche, ya en casa, abrió la laptop y entró a Prix.casa. Las 15 propiedades estaban ahí, esperándola — sin volver a buscar, sin copiar links, sin recordar cuál era cuál. Le pasó el enlace a su esposo y juntos las revisaron en la pantalla grande, descartando unas, marcando otras como favoritas.
Al otro día Laura le compartió la lista corta a su agente. Tres clicks, dos dispositivos, una conversación clara. Eso es lo que hacen los favoritos sincronizados.
Podés empezar sin cuenta y tu lista queda en ese dispositivo. Si después creás una cuenta gratis, lo que tenías guardado se suma a tu perfil y aparece en cualquier lugar donde inicies sesión.
Las que quieras. No hay un tope artificial. Guardá 5, 50 o 200 — la lista se mantiene ordenada y rápida igual.
No. Cuando tenés cuenta, tu lista vive con vos: cerrás sesión, volvés a entrar desde otro lado, y todo sigue ahí, exactamente como lo dejaste.
Sí. Generás un enlace y se lo pasás a tu pareja, a tu familia o a tu agente. Ellos ven lo que vos elegiste, sin tener que abrir tu cuenta ni instalar nada.
Empezá a explorar, tocá el corazón en lo que te guste, y armate tu lista — la de verdad, la que te va a seguir a donde vayas.