Verónica cerró 14 contactos en un mes — sin perder ninguno
Verónica trabaja sola en Managua. Antes anotaba todo en una libreta y un Excel que se le mezclaba con planillas viejas. Cuando un cliente le escribía, muchas veces se le pasaba responder a tiempo y se le iba el interés.
Desde que arrancó con el CRM de Prix.casa, cada inquietud entra al mismo lugar donde tiene sus propiedades. Programa el recordatorio para tres días después, sigue atendiendo a otra clienta, y cuando llega la hora de volver a llamar le aparece el aviso. No tiene que acordarse — el sistema se acuerda por ella.
El mes pasado pasó por su pipeline 14 contactos. A todos respondió, a todos siguió. Tres terminaron en visita, dos en oferta, uno cerró. Y lo más importante: ninguno se perdió en una libreta olvidada.